La compañía siguió operando desde el sótano de mi casa durante un año. Con todos los productos que prducíamos, los otros juegos, las miniaturas y los dados que distribuíamos, apenas teníamos tiempo para distribuir los pedidos, llevar la contabilidad y encargarnos de los envíos a los compradores particulares, las tiendas y los distribuidores.

En junio, y debido principalmente a que estábamos vendiendo una media de 1.000 copias del juego al mes, TS Hobbies Inc. contrató a su primer empleado, yo mismo, con un sueldo que se elevaba a sus buenos 85$ por semana (el mínimo razonable, que podía permitirme gracias a los royalties que afluían cada día en mayor cantidad). A finales de aquel verano contratamos a Terry Kuntz a tiempo parcial para ayudar con la recepción y los envíos de material.

En otoño, Tim Kask se unió a la compañía como editor a tiempo completo de The Strategic Review, pues habíamos planetado una transformación progresiva de esta revista en el Draón Magazine, y necesitábamos a alguien que gestionase el proceso.

El espacio que ofrecía mi sótano comenzaba a resultar claramente insuficiente, incluso después de que yo trasladara mi oficina al estudio del piso de arriba, de modo que, en 1976, Brian y yo compramos una casa en el 723 de la calle Williams, Lake Geneva. Todas las operaciones de TSR Hobbies Inc. se trasladaron a aquel lugar en octubre o noviembre de aquel mismo año.

Había nacido la “TSR Hobbie Shop”. Ocupaba la mayor parte del primer piso, mientras que el almacén estaba en el sótano, y las oficinas en el piso de arriba. Para entonces no cabía duda de que la empresa estaba marchando viento en popa, el D&D era nuestro “buque insignia”, y todo apuntaba a que TSR se convertiría pronto en la más importante editorial de “juegos de entretenimiento”.

En el año fiscal de 1976 nuestras ventas brutas ascendieron a 300.000$, un incremento notable desde los 130.000$ de la campaña anterior.

Entonces realicé la audaz predicción de que estas ventas se doblarían cada año hasta 1981, esto es, 600.000$ en 1977, 1.200.000$ en 1978, 2.000.000 en 1979, 4.000.000$ en 1980 y 8.000.000 en 1981.

De hecho, mi estimación se mantuvo con un margen de error del 5% hasta 1981. Aquel año, debido al bombardeo publicitario realizado por los mdios de comunicación al respecto de la desaparición de James Dallas Egbert III, las ventas brutas de TSR Hobbies Inc. ascendieron a unos 16.500.000$ de los cuales 4.250.000$ fueron beneficios brutos preimpositivos.

Sin duda este fue el punto de inflexión de la hisoria de TSR y, a partir de 1982, lo que ocurrió con la compañía es relativamente bien conocido.

(Traducción de Manuel Mata para la revista Dosdediez de un artículo de Gary Gygax e el nº 1 de la revista Games Unplugged).