Una imagen evocadora.

Imaginad una terrible tormenta de grises nubes iluminadas por eventuales descargas de inmensa energía.

Bajo ellas, la oscuridad perpetua, cruzada por fulgurantes luces que descienden, en miríadas, hacia la eterna noche.

Esas luces que iluminan la oscuridad hasta que se van apagando son, en realidad, universos creados por la tormenta que van a morir en la noche.

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