Etiquetas

, ,

 

Un espectáculo moderno, uno de los primeros, que pretende llevar el rol a una nueva dimensión.

 

Una nueva dimensión que debería haber alcanzado hace mucho tiempo, para ponerse a la altura de otros medios de ocio. Uno de los primeros pasos, que se suma a otros ya dados, en el largo camino que nos queda por recorrer para actualizar el rol.

 

Estrellas Anónimas es una historia adulta, negra, muy dura, lo advierte el propio libro, es multimedia y llena de recursos, y yo recomendaría a cada master que afronte su dirección que se lo tome como una experiencia nueva y llena de posibilidades.

 

También le recomendaría que afrontase el reto comprometiéndose con sus jugadores a intentar un nuevo nivel de rol, que mezcla música, poemas, interrelación y rol. Quizás no sea algo totalmente nuevo y único, pero sí intenta plasmar una forma de jugar que muchos jugadores ya habían experimentado, un rol más adulto.

 

Un papel que sólo un puñado de juegos de rol pueden asignarse, y que los que creemos que el rol es algo más, o puede ser algo más, agradecemos cada vez que uno de ellos sale a la luz.

 

Ese algo más, complementario con el rol de siempre que también amamos, está abriéndose paso en el mundillo de la mano de nuevos creadores de los que también tenemos una pequeña representación en nuestro país, afortunadamente.

 

Y es que Estrellas Anónimas demuestra ser el orgulloso primogénito de Libido, Simulación Vital, un juego que ya nos sorprendió a muchos cuando asomó a nuestras pantallas.

 

Pero dejadme comentaros algo de esta producción cinematográfica compleja disfrazada de suplemento de rol.

 

Cuando uno lee el juego madre de Estrellas Anónimas, Libido, espera ciertas cosas. Lo bueno es que hay veces que lo que recibes es mucho más de lo que esperas, pero lo realmente estupendo es cuando además, te ofrece algo inesperado. Y eso es lo que hace Estrellas Anónimas, toma un juego novedoso, con un concepto casi único en el mundillo, y te sorprende con un nuevo nivel.

 

Cuando leí Libido jamás me imaginé que su primer suplemento podría ser así, y eso es sorprendente. Quienes me conocen saben que tengo mucha imaginación, puedo idear historias para Libido en mundos de superhéroes, vampiros y hasta orcos, pero creo que jamás se me hubiese ocurrido “Esto”. No voy a contaros nada sobre la historia, sólo deciros que me ha gustado mucho, tanto como me ha aterrado.

 

Por lo demás, la trama presenta numerosas ayudas que serán de agradecer para alcanzar ese nuevo nivel del que hemos hablado, pero también una estructura interna y una integridad de la historia que son, creedme, muy difíciles de alcanzar.

 

Los conectores de pistas de cada capítulo ayudarán a guiar la historia, la música y los consejos de dirección a hacerla más intensa, y los poemas, las entrevistas a sus protagonistas, los mapas y los relatos de ambientación la convierten en toda una experiencia que acerca el rol al realismo y a la experiencia multisensorial y multimedia que ya han alcanzado algunos segmentos de ocio, como los videojuegos y el cine.

 

Obviamente lo mejor de Estrellas Anónimas es su historia, su trama, pero eso, por el momento, seguirá siendo un misterio.

 

Leedlo, descubridlo, y si os atrevéis, jugadlo.

 

 

 

 

Anuncios