Forjada en las fraguas del reino de la Muerte, este poderoso objeto mágico asemeja una hoja curva y afilada un poco mas grande que una daga de buen tamaño.

Su superficie negra parece reflejar sólo el espectro de luz oscura y su empuñadura de negras figuras humanas atormentadas simula un particular purgatorio oscuro.

Contrariamente a lo que podría parecer por su tenebroso aspecto, la Cuchilla de Occeim no es un intrumento dedicado al mal. Más bien al contrario, sus portentosas facultades se han empleado innumerables veces pata tareas benignas.

Dicen qué fue la propia diosa de la Muerte la qué ordenó su forja, pero parece más probable qué fuese alguno de los poderosos prelados de su Reino que gobiernan sobre alguno de los aspectos de la muerte, El Duelo, Transito, Emplaque, Plasmosis o algún otro.

Los poderes de la Cuchilla son extraños para cualquiera que no haya traspasado alguna vez las Puertas de la Muerte.

De vez en cuando, algún fantasma logra volver del Reino y posee a un ser vivo para sus propias fines. La única forma de librar a la víctima de la posesión consistía en realizar un elaborado exorcismo de características especiales.

La Cuchilla actúa de la misma forma. Cualquier persona o ser vivo herido con ella sufre serias heridas a medida que las incisiones van cortando su carne. Si estas heridas le causan la muerte, un milagroso efecto se produce. Sus heridas sanan y su cuerpo se cura hasta qué recupera en estado anterior a la posesión y su alma está libre de la mácula del espíritu posesor.

La Muerte abraza su hijo perdido y lo lleva de vuelta al Reino.

Varios son los inconvenientes de la Cuchilla.

La primera y obvia, el rechazo de los familiares del poseído, quiénes difícilmente comprenden la drástica forma que toma está “cura”.

La segunda, que le Cuchilla no tiene efecto en una persona que ya haya sido liberada por ella, aunque si puede expulsar el mismo espíritu dos veces si posee dos cuerpos distintos.

Por último, La Cuchilla no tiene efecto ni en endemoniados ni en fantasmas incorporeos.

El motivo de este último efecto podría ser que la Cuchilla tiene como objetivo devolver a los fugados del Reino de la Muerte a su lugar, y que muchos de los fantasmas y espectros incorporeos jamás han trasladado Las Puertas de la Muerte.

Anuncios