Vale, ya lo confieso, no puedo con más eventos ni en el Universo Marvel ni en el DC.

Cuando leo los comics de hoy día me siento apabullado por los macroeventos, las macrosagas, y lo que es peor, eventos y sagas que entremezclan todo el universo superherócio y los entrelazan, lo llenan de conspiraciones, paranoias y complegidades ridículas.

No es mi estilo de tebeos.

Ahora llega Dark Reign (OJO, SOPILERS), el evento que hace que Normn Osborn, al estilo de Lex Luthor, gane el peso que hasta ahora tenía en el universo Marvel Tony Stark (Iron Man).

Eso hará un mundo más oscuro, con conspiraciones, alianzas malignas y esas cosas.

Repito, no es mi estilo de tebeos.

Echo de menos los comics donde los héroes se enfrentan abiertamente a los malos, ambos con planes más o menos ingenioos, pero en el que cada uno sabe de qué lado está, y de qué lado está el otro.

Creo que esos son los tebeos que exisgen los tiempos que corren. Tebeos más sencillos, más espectaculares, y sin tantos subterfugios.

Otro día os hablaré de las Crisis, y de cómo me ha sido imposible engancharme a pesar de haberlo intentado. O de los Siniestro Corps y de La Noche más Oscura, y como construir historias nuevas con personajes de siempre sin recurrir a guerras secretas, invasiones secretas o crisis infinitas, y sin meter en el ajo hasta al maldito apuntador.

 

Anuncios