Sabor clásico, esa es la sensación que me ha dejado Transformers, la Venganza de los Caídos.

Un recuerdo de las aventuras que leí en los tebeos de mi infancia, y que me ha encantado, por lo que paso a contaros mis impresiones con SPOILERS y todo.

Sé que muchos no estarán de acuerdo, y las críticas a la película han sido repetidas y duras. No lo entiendo, la verdad.

La historia es, como todas las historias de Transformers de siempre, una lucha entre los Decepticons y los Autobots. Unos buscando energón con un plan que destruiría el mundo, y otros intentando protegerlo al tiempo que son rechazados por unos humanos que no les comprenden.

Hay numerosas referencias al espíritu de los Transformers, el sacrificio de Optimus, la búsqueda de la Matriz, el carácter cobarde de Starscream, un Soundwave instalado en las alturas interfiriendo las comunicaciones mundiales y expulsando de su interior a un impresionante Ravage…y algunas referencias a las nuevas series de cómics, como la presencia de unos antiguos transformers de la era industrial en nuestro mundo (ver saga Corazones de Acero), a lo que dan un giro de tuerca con un envejecido Jetfire.

Las batallas son impresionantes, y Devastator, aunque no es el nuestro de toda la vida, es una sorpresa para todos aquellos que nunca han visto la combinación de varios transformers en uno sólo.

La historia también me parece muy buena.

El añadido de la saga de los Prime, muy en línea con las historias de la serie y la Matriz, le da un sabor épico, y el aspecto alienígena (más alienígena de estos transformers) me ha recordado mucho al de los personajes secundarios de Transformers The Movie (no me digáis que no mola la base decepticon situada en el satélite de Saturno).

No entiendo a quienes dicen que los personajes corren entre explosiones saliendo ilesos, y luego olvidan que hay un robot imposible de 25 metros corriendo tras ellos. Que la gente vea esos pequeños detalles y olvide que está en una película de ciencia-ficción suave (por catalogarlo de alguna forma) siempre me alucinará.

Otro de los elementos que gustan mucho, pero a mí ya no me agradan tanto, es el humor. John Tunturro se sale en su interpretación, pero yo hubiese preferido una película con algunos chistes menos, y algo más de historia de los Transformers.

En resumen, acción, aventuras, efectos espectaculares…quizás, y paradójicamente, en lo que más falla la película sea en las transformaciones, demasiado caóticas, y demasiado escasas para mi gusto.

Se trata de un film muy recomendable, a fin de cuentas. Y ahora, la historia, con Spoilers.

Sam Witwiki va a ir a la universidad, sí, se separa de la buenza de Megan Fox (no me ha gustado nunca el nombre de Mikela), y del buenazo de Bumblebee.

Justo antes de irse sufre un accidente con un fragmento del Cubo que transforma todos los electrodomésticos de su cocina en pequeños transformers que son más patéticos que otra cosa.

A pesar de todo, se va a la Universidad, donde empieza su nueva vida conociendo a una pandilla de frikis de las webs conspiranoicos que están convencidos de que los incidentes que ocurren por todo el mundo son tapaderas de los gobiernos que ocultan una invasión alienígena.

Obviamente, es cierto.

Los Autobots y los militares de la primera peli han formado un grupo de asalto, Nest, dedicado a interceptar los ataques decepticons, que parecen estar buscando algo.

El Gobierno de los Estados Unidos, mientras tanto, decide que los deceps atacan por causa de los autobots, y están dispuestos a desmontar el equipo y exiliar a Optimus y sus soldados.

Pero, ¿qué es lo que buscan los decepticons?

Un fragmento del cubo, la extraña fuente de energía que da vida a los transformers, y que está guardado en la misma base secreta de Nest.

Gracias a Soundwave, que ha interferidos los satélites militares, y a Ravage, logran recuperarlo, y con él, rescatar a Megatrón de la fosa Laurentina y devolverle a la vida.

Éste, furioso, vuela a la base que los Decépticons tienen en un satélite de Saturno, quizás Titán, y después de abroncar a Starscream por abandonarle, nos “presenta” a su maestro, The Fallen.

Éste, el progenitor de los Decépticons, le dice que para poder triunfar necesitan dos cosas, destruir a Prime, al ser el único que puede matarle a él, y energón a espuertas para dar vida a las crías que aguardan en la base.

Megratrón usa a Sam para tender una emboscada a Optimus y logran matarle, lo que pone en marcha el plan de The Fallen.

Los Decepticons se muestran a todos los humanos, y exigen la cabeza de Sam, quien ha comenzado a ver unos extraños símbolos que,. Al parecer, guardan el secreto del paradero oculto de la Matriz.

La búsqueda de la Matriz les lleva por todo el mundo, desde el museo Smithsonian, donde yace un anciano Jetfire hasta Egipto y Petra, donde se supone que está.

Allí, sepultada por los cuerpos de seis de los siete Primes originales (sí, el séptimo es The Fallen, el hermano renegado) es guardada la Matriz.

A partir de aquí todo se descontrola, una tremenda batalla a los pies de las pirámides, donde está escondida el arma que, con la energía de la matriz absorberá el sol y dará a los Decépticons poder ilimitado.

De la batalla poco os voy a contar, Sam logra resucitar a Optimus gracias a demostrar a los Prime originales que es un líder valeroso, Optimus se combina con Jetfire para combatir a megatrón y The Fallen y Devastator hace de las sullas, vencido por dos gemelos autobots que a mucha gente le resultan graciosos pero yo califico en la sección de chistes prescindibles.

Buenas batallas, el triunfo del bien, impresionantes efectos y algo de amor mezclado con un claro llamamiento a las gonadas de los espectadores masculinos a cargo de Megan Fox y de otro personaje de la película, una salida universitaria que adora a Sam y quiere comérselo, casi literalmente.

Sí, es un decepticon, ¿creíais que no lo iba a destripar?

Y bueno, bastantes cosas que me dejo, pero esto es lo principal, y si tenías dudas ya sabrás si te merece la pena ir o no.

Ah, no os quedéis hasta el final de los créditos, esta vez, cuando salen las letras, salen las letras.

Os dejo con unas palabras del personaje de John Tunturro. “No destruiréis el mundo. No en mi guardia.”

Pues eso. En mi guardia no.

Anuncios