AL FINAL DEL ARCOIRIS

Introducción

Vernor Vinge es conocido por muchos como el creador (o quien primero la expuso oficialmente) de la idea de la Singularidad Tecnológica.

Pero para los fans del rol y la ciencia ficción es más conocido por ser el autor de un buen puñado de libros.

El último que ha sido editado en España es “Al Final del Arco Iris”, que expone, con un magistral estilo, lo que serían los primeros pasos de la Singularidad Tecnológica.

Sinopsis

El libro narra la historia de Robert Gu y otros personajes que le rodean, su propia nieta, un compañero de instituto, un antiguo compañero de trabajo decano de la universidad, e hijo militar…un momento…¿un compañero de instituto?

Sí, porque Robert ha vuelto al instituto después de muchas décadas, de hecho, también ha vuelto a escribir, estudiar y pensar. Robert padecía alzheimer, y la ciencia moderna ha encontrado una cura para su situación, además de, ya de paso, rejuvenecer su cuerpo y su aspecto hasta un estado preadolescente.

Ha tenido mucha suerte, en otros individuos el proceso de rejuvenecimiento no ha sido tan efectivo. Aunque él, precisamente, no siente que sea afortunado. Ha perdido el genio poético que le hizo famoso, y el mal carácter que le hizo ser abandonado por casi todos.

Robert se enfrenta ahora a un dilema con el que se encuentran cada vez más y más personas, el progreso tecnológico es tan veloz que mucha gente se va quedando atrás y no puede seguir el ritmo productivo. Ingenieros y programadores antaño brillantes son relegados ahora al mero papel de aprendices de las nuevas interfaces informáticas, entre las que destaca “Epifanía”, un nuevo concepto de informática vestible.

Con Epifanía, los jóvenes de ahora son capaces de crear realidades paralelas que son capaces de ver con unas lentillas especiales y de sentir con la ropa especialmente diseñada para ello.

Así es normal ir andando por la calle, y ver en su lugar un castillo, un bosque repleto de dinosaurios, o lo que cualquiera haya podido colgar ahí para que los demás disfruten (o paguen por ello). La tecnología sería, al fin, el protagonista último de la obra de Vinge. Y sería ésta la que, con su difusión masiva y las nuevas formas de interacción, crearían un mundo radicalmente nuevo que sólo pueden ver quienes dominan esta herramienta, la cual, aunque intuitiva para los jóvenes, queda muy lejos para los que estaban acostumbrados a las ventanas y el ratón.

Si os gustan las novelas de intriga, de alta tecnología, que mezclan personajes interesantes con situaciones complejas, entornos aún más complejos y futurista, tramas y subtramas que desembocan en un desenlace final éste es vuestro libro.

Si os apasiona encontrar ideas nuevas, tampoco deberíais perderos la oportunidad de leer esta obra de Vernor Vinge.

Entorno

Toda la novela lleva la evolución de la tecnología de la información actual a su desarrollo lógico en un nuevo campo, la informática vestible.

La novela es mucho más compleja de lo que este pequeño resumen puede explicar. El renacer de Robert Gu se mezcla con una trama de espionaje en la que un nuevo Gran Terror (un evento que pondría en peligro a la Humanidad y que cada vez más está relacionado con virus informáticos-mentales y con la seguridad del conocimiento), surge para amenazar la libertad del mundo.

Así, se combinan en ella una trama de viejos bibliotecarios que desean preservar los libros de la digitalización de una empresa, una agencia de espionaje indoeuropea que no está ni en el organigrama de los servicios de inteligencia, un grupo de estudiantes curioso, y un espía, Conejo, que mediante sus contactos y sorprendente recursos, pone en jaque tanto a los buenos, como a los malos de la trama.

De hecho, Conejo parece ser (Ojo SPOILER), y digo parece porque Vinge no lo aclara, una inteligencia artificial despertada, fruto de la combinación de tantos programas y aparatos que se unen en la red Epifanía. Una teoría de Vinge de Libro.

Opinión personal

Al Final del Arco Iris es un libro para leer si te gusta la ciencia ficción, o la ciencia a secas, o los juegos de rol, o simplemente soñar con e futuro. Es entretenido y ves cambiar y evolucionar a los personajes, lo cual en nuestro género siempre es de agradecer, pues demuestra que la ciencia ficción comienza a ser uno de los hermanos mayores de la literatura.

Más aún cuando cada día más se va cumpliendo la teoría de Vinge que dice que el futuro se va acercando más rápido cada día al presente.

Se podría decir que si bien la obra de Iain M. Banks y la de John C. Wright son exponentes máximos de la Singularidad Tecnológica, esta obra de Vinge (y la de Charles Stross, Accelerando) son el camino directo hacia esa singularidad desde nuestros días.

Ah…¿he dicho que la novela ganó el Premio Hugo en 2007?

Un último apunte. La edición española de Ediciones B cuenta con una, en mi opinión, más que acertadísima presentación de Miquel Barceló, que ayuda a enmarcar la obra y a ampliar su alcance para los neófitos en un tema tan escabroso como la época presingularidad.

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Puntuación

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Nota: Respecto a la puntuación de la edición en papel en España debo decir que estaba dudando si quitarle bocadillo por la traducción, la cual se me antoja demasiado confusa para mi gusto.

De momento la he dejado, porque no soy un experto en traducción y porque hay otras adiciones, como la introducción de Miquel Barceló, que compensan esta aparente carencia.

Pero si alguien se atreve a opinar la nota está sujeta a revisión.

Autor: Vernor Vinge
Editorial:Ediciones B / NOVA
Páginas: 416

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