No me gusta el término crowdfunding, así que permitidme usar el más castizo de cofinanciación o mecenazgo, aunque es menos preciso.

Pues bien, resulta que hace un par de días se lanzó el proyecto de cofinanciación del juego La Puerta de Ishtar. Como he andado liado con mi propio libro, había dejado pendiente de hacer la reseña.

Pues bien, el juego alcanzó en un día la cantidad requerida para su lanzamiento. Alucinante y maravilloso.

Pero no temáis, porque la cosa va mucho más allá. El equipo de La Puerta de Ishtar asumió nuevos retos, y decidió ampliar por etapas la financiación.

Han mas que duplicado el reto, en cuatro o cinco etapas, ofreciendo en cada una de ellas para todos los mecenas aventuras y ayudas nuevos.

Y así vamos por el quinto.

Ni que decir tiene que el que un proyecto como La Puerta logre tan acogida no sólo es una alegría para los que amamos el rol, sino que además lanza una clara señal a las editoriales de que hay mercado para los proyectos bien hechos.

Deseo a Rodrigo lo mejor y que le inspiren las musas, y le agradezco que haya demostrado de forma tan espectacular que este mercado no está muerto.

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