Las Máscara de las Mil Muertes

La depravación de los Ichar ha llegado a tales cotas que son difíciles de imaginar por los hombres.

La ciudad de Mirilla-Waillar, una de las Trece Ciudades, es el lugar perfecto para comprobarlo.

Hasta tal punto han perfeccionado las artes del sexo, la diversión, la tortura y el espectáculo para entretener y dar algo de sentido a sus milenarias vidas que casi cualquier tipo de espectáculo o entretenimiento puede ser comprado y vendido.

Cierto que los Ichar no suelen usar dinero, sino favores y trueque, pero eso nunca ha sido un impedimento para conseguir llevar a cabo sus terribles designios.

Dentro de las más exclusivas experiencias que pueden comprarse en la ciudad se encuentra el llamado Viaje a la Muerte.

Usando un poderoso artefacto del que nadie, excepto sus propietarios, conoce su origen. Quizás sea algún botín de guerra capturado en alguna de las guerras de conquista de las marcas, o algún objeto arcano que hunde sus orígenes en las arenas de la historia de la raza.

De aspecto totalmente negro y pulido, la Máscara y los servicios de quienes la manejan pueden ser contratados para fiestas privadas en alguna de las mansiones de las altas Casas Ichar.

En las debidas condiciones, la máscara expone la mente  de quien la use a una muerte ficticia, diferente cada vez que se usa.

La experiencia para un ser inmortal es tan intensa, que se convierte en algo casi adictivo para quienes la usan, y poco a poco se va convirtiendo en algo más que una diversión. A pesar de ello, pocos Ichar renuncian a experimentar algo que les está negado y les es completamente desconocido.

Aspecto

La Máscara posee la apariencia de un rostro sin apenas rasgos perceptibles. Su superficie, de un negro pulido y reflectante, parece inanimada hasta que es utilizada por alguien. Sombras negras, moradas y grises se arremolinan como nieblas atrapadas en su interior mientras despliega su magia sobre su portador.

Ideas de aventura

  •       La Máscara de las Mil Muertes ha sido robada, los personajes deben encontrarla, y devolverla a sus propietarios, una pequeña pero poderosa familia de Mirilla-Waillar. Las pistas de sus ladrones conducen a la Ciudad de las Bestias, Ciclops.
  •       No todos los Ichar están dispuestos a renunciar a su paranoia habitual, y encarga a los personajes que descubran qué hay detrás de la Máscara. Si se trata de un simple espectáculo, de una injerencia de la ciudad de Casiopea que intenta captar fieles entre los ciudadanos de otras ciudades, o una estafa y un robo común, los personajes deberán descubrirlo.
  •       Los rumores se extienden, y los personajes deben descubrir cuánto hay de cierto en ellos. Se dice que en el lugar del que procede la Máscara se pueden encontrar docenas, incluso cientos, de objetos de idéntica naturaleza maravillosa. Los personajes deberán descubrir el origen de la Máscara de las Mil Muertes y emprender un viaje hacia el origen de un secreto que quizás debiera haber seguido enterrado.
  •       La familia propietaria de la Máscara contrata a los personajes. Al parecer, para su buen funcionamiento, la Máscara necesita un mantenimiento y una serie de rituales que requieren de materiales muy particulares. Un metal extraño de alguna marca interior, donde los personajes deberán enfrentarse a las suspicacias de los Brilliam, o algún aceite extraído de las entrañas de una reina Vermit.
Anuncios