Adoradores de la diosa hindú Kali, los tugs, o thugs, son uno de los villanos de mi infancia.

La verdad, me sorprende lo poco utilizados que han sido en la literatura, el cine y los juegos.

Su potencial es enorme, y pueden ser fácilmente actualizados a cualquier época y a cualquier nivel para adaptarlos a cualquier aventura, nivel tecnológico y oponente.

Los estranguladores pueden ser unos magníficos enemigos recurrentes o puntuales, y la secta en sí otorga diferentes grados y niveles de dificultad para usarlo en una campaña de rol, juego de ordenador o película de aventuras.

Los tugs tampoco están limitados a una época. Pueden actualizarse para convertirse en terribles oponentes armados con la última tecnología para ambientaciones cyberpunk, o interferir en operaciones encubiertas en el sudeste asiático durante la II Guerra Mundial, asombrar y aterrorizar a sus enemigos con sus ritos y sacrificios en las épocas victoriana, medieval o pulp.

Sus límites sólo están marcados por nuestra imaginación.

Úsalos y disfruta.

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