Entre los artefactos de los Ichar, quizás los más conocidos son los legendarios Dor-Malion y la Shadrill Var.

Enormes en poder y tragedia, estas bastas armas trajeron la desgracia a quienes pretendieron usarlas, pero en la historia de los Ichar la fabricación de artefactos ha sido bastante limitada.

Sus gustos por el poder personal han derivado en que las ciencias y el poder Ichar avanzaban enormemente en la construcción de palacios magnificentes y fortalezas, mas no así en armas que apenas podían alcanzar el poder crudo de sus dueños. Los Ichar reverencian el poder propio y la riqueza, no la habilidad en la forja o el uso de armamento, que consideran un arte secundario de la guerra.

Distinto ha sido el caso de los botines de guerra arrebatados a las miles de razas subyugadas.

Acorazados Itchen, rifles necrofidos…en los campos de batalla Ichar los esclavos de esta raza manejan aparatos extraños que una vez defendieron a los enemigos de los Ichar, y ahora sirven para aplastarles.

Uno de ellos es el Bolobulus.

Esta burbujeante masa de color negro azulado es aplicada ectópicamente sobre un grupo de aventureros, y les permite intercambiar aleatoriamente sus poderes para sorprender a sus enemigos.

El Director de Juego podrá determinar cómo el Bolobulos actua. Mediante una tirada de dados, podrá traspasar los poderes  (no los hechizos ni el Egho) que posen aquellos que se hayan aplicado el Bolobulos. Es posible que un jugador reciba varios poderes, y que otro no reciba ninguno, tal es la voluble naturaleza del arma, quizás reflejo de sus creadores.

Anuncios