Los sueños a veces son una cosa curiosa.

Tienen la propiedad de convertirse en algo más que una patada del subconsciente, y pueden llegar a convertirse, creatividad humana mediante, en algo tangible.

Se sueña despierto, se sueña entre velas y se sueña dormido.

Y de estos sueños surgen mundos.

No me cabe duda de que gran parte de los mundos imaginarios del rol, el comic y la ciencia ficción han sido engendrados o mejorados por soñadores.

Y es que cada uno de nosotros tiene en su interior el potencial creador de un dios.

Podemos crear mundos, juegos, criaturas y seres increíbles. Podemos dotarlos de vida.

Podemos convertir los sueños en realidades.

Anuncios