Vivo en una casa pequeña, así que tengo que racionar mucho el espacio.

Pocos son los tebeos y juegos que entran en casa y que se quedan. Esta nueva encarnación de Elric es uno de ellos.

El preciosismo gráfico de las ilustraciones es sin duda uno de sus puntos fuertes.

El trono de rubí es sencillamente espectacular, la encarnación de Melniboné y sus habitantes evoca toda la cultura decadente y soberbia que dio luz al Emperador Albino

La arquitectura, los barcos melniboneses, los demonios invocados por ellos…todo te envuelve y te ayuda a sumergirte en la opresiva trama que sus autores tejen.

No sé si esta obra tendrá continuación en otros tomos cuando concluya ésta saga, pero espero sinceramente que si es así siga con la misma calidad que me han demostrado hasta ahora.

Por último, permitidme expresar un deseo.

Elric es el personaje más famoso de Moorcock, pero mi preferido es Hawkmoon, joya en la frente.

Casi no puedo contener las babas al imaginar a este personaje llevado al cómic por los mismos autores de esta magnífica obra.

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