El hijo aventajado frente al padre rejuvenecido, la batalla está servida.

Los rumores sitúan el nuevo D&D a mediados de 2014 (más les valdría ponerse las pilas), y para entonces, Pathfinder ya estará muy asentado en nuestro país, así que si alguien (ejem, ejem Devir) se anima a publicar la 5 edición de nuestro juegod e dragones preferido (o al menos el preferido hasta hace una generación), asistiremos a la batalla milenaria (vale, no tanto) que han vivido en otros países.

Esta vez D&D parece haber reaccionado y estar escuchando a los fans (lo que no siempre es anticipo de éxito), pero al final, los absolutos ganadores de sta lucha por el trono del rol dungeonil seremos los fans.

¿Qué puntos fuertes y qué puntos flacos tiene cada uno?

Por el lado del clásico, D&D siempre ha contado con los mejores mundos para jugar. Las novelas con las que crecimos nos han calado hasta el los huesos, llevamos en nuestro ADN rolero la Dragonlance, los Reinos Olvidados y Dark Sun.

Esa fortaleza la consiguieron convertir en debilidad con la Cuarta edición (y también con la tercera). Maltrataron todos los mundos de su catálogo. La Quinta Era de la Dragonlance era una abominación, y visto lo visto, ni me atreví a seguir los Reinos Olvidados en su remodelación salvaje. Planescape se transformó en ese pastiche de cuarta (sí, me compré el libro) que no fui capaz ni de seguir.

Me lo compré en momentos personales realmente malos para mí (y quizás eso me influya), pero lo que recuerdo de él es que apenas recuerdo nada, así que debió ser una experiencia traumática.

Desearía que un día Elminster se despertase imitando a Antonio Serrano y todo lo pasado desde las de Fuego Mágico y El Valle del Viento Helado en adelante fuese todo un sueño inducido a nivel global por los Magos Rojos.

Sí, trataron de crear un mundo nuevo, Eberron, y molaba, la verdad, pero todo lo demás lo arrasaron.

Y aún así, con un poco de cabeza, podrían sacar una gran ventaja a Paizo en este campo. Porque, ¿para qué engañarnos? ¿Quien quiere jugar en un solo mundo o en un número limitado de ellos pudiendo explorar rumbas en Toril, cadáveres de dioses en el Plano Astral o recorrer los desiertos de Athas?.

Si Wizards es listo (o su propietario, o el propietario de su propietario) retomará los mundos clásicos, en su mejor época, y los relanzará sin experimentos raros.

Quizás una edición actualiada de los módulos de la dragonlance, con nuevo arte, un millar de complementos (¿qué tal un mapa de las torres de la alta hechicería de verdad, jugable desplegable y a todo color?

Retomar las aventuras clásicas y expandir el universo de cada una de ellas a su alrededor, adaptándolas a tiempos modernos, pero respetando su esencia.

Paizo necesita más mundos. Sí, sé que la mayoría renegareis de ello, es un mundo vasto e inexplorado, y lleva tampoco tiempo que no habéis podido investigar todos sus rincones, pero hacedme caso. Lo necesita.

Estoy seguro que en Devir y Paizo no estarían de acuerdo, a lo mejor ven esta diversificación como una amenaza a la esencia del juego, pero necesitan, y no lo saben, un Ravenloft, un Planescape o un Birdright.

Algo que permita mirar el juego de otra forma. Repito, es una jugada arriesgada, pues puede hacer perder al juego la esencia a la que se ha agarrado para coger todos los jugadores perdidos por D&D, pero si no, se darán cuenta de que en unos años D&D ha recuperado el trono rolero.

Otro campo de batalla serán los monstruos. Mis queridos monstruos.

Sabéis que soy un maniatico de los compedios. me he comprado todos los del AD&D, tengo alguno fotocopiado de la primera (sí de los tiempos en los que esas cosas se fotocopiaban de fotocopias de fotocopias), la mayoría de la tercera y el de cuarta (por favor, no los llaméis manual de monstruos en mi presencia).

Aquí, paradójicamente, quien lleva ventaja es Paizo, pues ha sabido comprender que los jugadores estamos cansados de los monstruos de siempre del D&D (si vuelvo a comprar un compendio en el que me explican las cinco clases de dragones cromáticos y las cinco de metálicos vomito, eso debería ser un descargable gratuito en la web).

Creo que Paizo, a la vista de la portada de su último libro de bestezuelas, lo ha comprendido, y está creadon nuevs criaturas.

A lo mejor me equivoco, son tantos los monstruos elaborados para ambos juegos que me es imposible seguirlos (ahora hecho de menos la época en la que recordaba de memoria las estadísticas de cada criatura). Aún así, D&D necesita nuevos monstruos.

Uno esta idea con la de la creación de un nuevo mundo de juego que Wizards debería editar (además de retomar los clásicos) para ofrecer una idea.

Unid estos dos conceptos, y lanzadlos.

Usad la recuperación de los clásicos para contentar a quienes amamos aquella época de juego, y el lanzamiento de la nueva edición para lanzar un nuevo mundo de juego (quizás Dominaria, de Magic, no sé porqué no cuajó la idea de hacerlo con el D20), o cualquier otro que permita aventuras de un tipo diferente con monstruos nunca vistos.

Una de las cosas que más me gustan escribir para Black Hammer son ambientaciones radicales nunca vistas. Tomando un concepto especial y girando alrededor de él, se puede crear un mundo único y especial.

(Inciso: permitidme darle un consejo a Devir. Si al final publicáis vosotros las dos ambientaciones, y no se os adelanta con el Next otra editorial, que al paso que va el mundillo no sería raro, cread un mundo conjunto. Aprovechad vuestra base de clientes en varios países para crear un mundo en el que se pueda jugar con ambos reglamentos. Sería un bonito armisticio en la guerra que se avecina).

Por lo demás, reglas y demás, ya sabéis mi opinión, todo lo que sobre pase las dos páginas de reglas es tirar el tiempo de los jugadores, he llegado a rolear con una moneda en medio de una excursión a una fonda abandonada de hace dos siglos y en medio de un bosque).

Así que os dejaré discutir sobre ello a los expertos cuando salga.

A mí, lo que me importa, es tener mundo increíbles y divertidos para jugar, y que haya mucha variedad de monstruos y bestezuelas.

Veremos quien gana en estos campos.

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