No, no voy a hablar de juegos de rol futuristas, sino de cómo usar las nuevas tecnologías para el desarrollo y el disfrute de los juegos de rol.

El otro día andaba pensando cómo conseguir crear un millón de escenarios para un juego de rol, y se me ocurrió la siguiente idea.

¿Y si se programase un algoritmo de creación de dungeons que generase en un superordenador no uno, sino mil, diez mil o cien mil escenarios para D&D?

Sería relativamente sencillo de conseguir (si alguien quisiese emplear un supercomputador en eso, claro) establecer programas evolutivos que fuesen desarrollando pasillos, habitaciones, encuentros aleatorios, pobladores, una historia o trasfondo para el dungeon, y cualquier cosa que se nos ocurriese.

Podríamos programar el algoritmo para diseñarlo de forma estructurada, aleatoria o evolutiva.

Es más, podríamos programarlo, con suficiente tiempo y conocimientos, para que hiciese evolucionar cada uno de ellos no una, sino docenas de veces en el tiempo. Diez, veinte, cien años.

Tendríamos así miles de dungeons originales (o de cualquier otro escenario, castillos, bosques, ciudades) en los que podríamos jugar en cualquier período de sus “vidas”.

Incluso se podrían crear campañas de forma automática combinando varios de estos elementos.

Bien, esta idea me hizo pensar en qué otras tecnologías se podrían utilizar para desarrollar los juegos de rol.

Evidentemente, la más conocida son las impresoras 3D. Con ellas, pronto podremos imprimir todo tipo de accesorios para nuestros juegos. Desde figuras hasta escenografía, pasando por dados, bustos de pnj´s, etc.

También podrían usarse las Google Glass para los juegos de rol en vivo, llevando la realidad aumentada al terreno de la fantasía.

¿Qué más ideas se os ocurren?

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