Describir la geografía de Infinity Dungeon es tarea imposible, excepto para los más avezados cartografistas.

Imaginad un mundo sin límites, compuesto totalmente por pasadizos, cavernas y dungeons hasta allí donde deberían estar las estrellas. Un infinito mundo de oscuridad, recovecos y muerte.

Con la llegada de los cartografistas, algunas de las mayores bibliotecas de ID (Infinity Dungeon) han recopilado una buen cantidad de información sobre la geografía de lo que ellos llaman, “el mundo conocido”. Sus propios reinos, así como los territorios adyacentes, y algunos grandes volúmenes comprados a exóticos mercaderes que describen lejanas e inalcanzables tierras, quizás de forma verídica, quizás con más fantasía que verdad.

Es cierto que existe, hasta donde conocemos, un fuerte núcleo de regiones bien observadas y exploradas, y que a medida que nos vamos alejando de esta región, que podríamos llamar, la Esfera Interior, las cosas se van poniendo más oscuras y salvajes.

Sin embargo, eso no quiere decir que más allá de esa región de oscuridad y salvajismo sólo exista el caos. Un ejemplo de ello es el gran reino de Antuir, hogar de los misteriosos elfos resplandecientes, y su magia micónica.

Si el universo de Infinity Dungeon es verdaderamente infinito, podemos esperar un sin fin de esferas civilizadas, rodeadas de regiones de salvajismo que las incomunican, o viceversa.

Todo es posible en el mundo de las cavernas infinitas, allí donde los nigromantes levantan legiones de muertos para conquistar las regiones conocidas, y dónde terribles monstruos como los kraken de fase aparecen de cuando en cuando para impartir terror y destrucción a aquellos tan desafortunados como para cruzarse en su camino.

Tampoco la climatología es algo sencillo.

Uno diría que en un mundo sin sol el frío y la oscuridad reinarían por doquier. Pero la gran presión que sufre el mundo de los pasillos eternos debido a su masa y tamaño crea corrientes de lava y magma que caldean algunas zonas, al tiempo que los enormes mares verticales sirven de conducto para el intercambio de temperatura en algunas regiones, propiciando la aparición de reinos y dungeons de hielo, donde la escarcha y las bestias polares campan a sus anchas.

Es en estas zonas frías donde habitan quizás algunos de los más extraños habitantes conocidos de ID. Elfos azules, enanos de hielo, osgos lanudos, y una inmensa variedad de criaturas de todo tipo adaptadas a las condiciones del frío de la zona.

Se habla de enormes cavernas donde crecen los llamados hongos glaciales, un manjar por el que, en países civilizados, se pagan auténticas fortunas, y que en las regiones de hielo no son sino una de las pocas opciones de alimentación no carnívora.

Tampoco escasean las zonas inundadas. Ya hemos hablado de los mares verticales, los ríos subterráneos y otros muchos accidentes geográficos.

No muy lejos de los reinos de la esfera interior existe una región llamada el Mar Sin Fin, no porque se trate de una enorme caverna inundada, como existen muchas, sino porque se compone de infinitos túneles, pasadizos y cavernas anegadas.

En el Mar Sin Fin, aguardan enormes peligros y amenazas, y reinos de sahuagines, profundos y devoradores mentales anfibios esperan mientras su poder y su maldad crece al mismo ritmo que el tamaño de sus ejércitos de esclavos.

Anuncios