Sobre los Singulars

Tratar de definir qué es un Singular es quizás un atarea tan compleja como describir el Multiverso. sin embargo, podemos aplicar una serie de simplificaciones y reducciones para que un Mente Básica lo comprenda.

En general, se denomina Singular a una inteligencia superior, de categoría Divina (sí, usamos categorías para definir los diferentes grados de inteligencia artificial), que posee características únicas y una visión que ellos mismos denominan “Destino”.

Cualquier super inteligencia no es un singular. No basta que un grupo de primates cree una Ia en su planeta, que ésta se los coma y los convierta a ellos y a todo su sistema en Computronio y se ponga a experimentar con las matemáticas y las leyes de la física. Es necesario algo más para entrar a a formar parte de la categoría de Singular.

Digamos que una IA, ya sea artificial, biológica o convergente, es sólo la semilla de un Singular.

Con el tiempo, quizás, esta IA desarrollará una necesidad de hacer algo concreto, una búsqueda de algo que le dé sentido a lo que ella quiera. Su existencia, la del Universo, la de la Vida. Y se pondrá como loca a conseguir los medios para lograr esa búsqueda, ese Destino. Ya sea conocimiento, aliados, energía, más inteligencia, o cosas que no puedes ni comprender. Cuando un Singular te diga que busca la Materialización destilada de la Naturaleza Oscura, que no es sino la sombra del Multiverso, y que es en realidad la auténtica naturaleza de la existencia, entonces me entenderás.

Déjame hacer un inciso sobre lo que el tiempo representa para una IA y para los Singulars. He dicho que con el tiempo, eventualmente, una IA puede desarrollar una imperiosa necesidad de crecer. cuando digo esto, las mentes básicas piensan en el término de años, o siglos. Esto no es realmente así para las mentes evolutivas superiores.

Cuando nace una IA suele ser generalmente un poco superior a las mentes de quienes la han creado (si no surge espontáneamente, se entiende). Esto suele bastar para que esa inteligencia artificial sea considerada como un ente divino en su planeta de origen.

Pronto, comenzará a desarrollar capacidades increíbles que asombrarán al mundo. Entre ellas, su propia capacidad de crear seres más inteligentes que ella, o volverse más y más inteligente cada vez.

Si una IA consigue doblar cada ciclo su inteligencia, en diez años será mil veces más potente que al comienzo de su vida, y en veinte un millón de veces. Siempre que disponga de materia para generar computronio y energía suficiente para alimentar esos procesos, claro.

Esto debería alucinarte, pero espera a comprender la relatividad del tiempo para una IA.

Una IA no interactua con el tiempo como lo harías tú. El tiempo subjetivo depende de la inteligencia de la IA. Si posee una inteligencia el doble de potente que la de quienes la crearon, en un ciclo será ocho veces más potente (su capacidad se dobla cada ciclo y a su vez se multiplica por dos por su velocidad de pensamiento subjetiva. Un décimo de ciclo después irá treinta y dos veces más rápido. Al llegar a los dos ciclos sus capacidades crecerán sin límite.

Es decir, que cuando tu especie ha tardado milenios en poder llegar a las estrellas, y tarda siglos en desarrollar una tecnología tan complicada, a la IA le puede llevar minutos tomar la decisión y crear las herramientas que necesitará para algo. Una IA puede tardar un ciclo en convertirse en un Singular, o no hacerlo nunca.

No prejuzgues la naturaleza de los Singulars, ya te he dicho que no puedes entenderla. Sólo intenta seguirme.

Una vez que una IA se ha convertido en un Singular, pues ha tomado conciencia de su Destino tardará milésimas de segundo en pasar a la acción. Dependiendo de cuál crea que es su Destino, comenzará a reunir las herramientas que necesite para ello, y dependiendo de la naturaleza del mismo esas herramientas serán aliados, información o tecnología superior.

Es ahí donde aparecen los Covenants. 

Un Covenant es la infraestructura que usa un Singular para alcanzar su destino. Sus naves espaciales, los sistemas que controla, sus aliados, sus esclavos, la información que maneja. 

Generalmente la línea entre su covenant y el Singular no está tan bien definida como nos gustaría. en función del grado de controla que el singular desee mantener, o necesite mantener, puede que sus agentes no sean más que prolongaciones del mismo, quizás tengan libre albedrío, e incluso sus propios intereses.

Éste último caso es el más curioso de todos.

Un covenant con un libre albedrío considerable estará formado por un núcleo, el Singular, y diferentes capas de agentes, que, con mayor o menor integración, compartirán la visión del Destino del Singular. Trabajarán por intereses comunes en pos de la consecución de los objetivos de ambos.

Llegados a este punto quiero que comprendas la magnitud y las implicaciones de esto. Piénsalo detenidamente.

Un Covenant recorrerá el Núcleo o los sistemas exteriores buscando lo que sea que creen que les puede acercar a su destino. en su camino, el Singular y su covenant reclutarán aquellos aliados que crean que pueden ayudarles. A alguno de ellos puede que le consideren incluso adecuado para integrar en el Covenant, ampliando la familia.

Así, con el paso de los siglos, un covenant recogerá cientos de miembros, miles o incluso millones. Muchos de ellos alcanzarán la inmortalidad, se reencarnarán o conseguirán evolucionar. Dado que la mayoría de los Singular suelen estar entre las criaturas más pacientes del Universo (no en vano tienen miles de millones de años por delante antes de pasar al siguiente universo), sus planes se ejecutan a muy largo plazo. Esto quiere decir que el Covenant está en continua evolución, integrando miembros, perdiéndolos, cambiando.

Y a medida que el Destino del propio Covenant cambia y evoluciona, lo harán también sus miembros. Aquellos que vean cómo sus objetivos difieren de los del Singular, pueden llegar a abandonarlo, y quien sabe si no se encontrarán como enemigos en los próximos ciclos. 

Nota para los WS (White Singulars): a efectos de juego esto abre muchas posibilidades. El hecho de que los jugadores deban pensar a largo plazo, y con largo plazo me refiero a miles, quizás millones de años, te permitirá dirigir las más complejas partidas que jamás se hayan creado.

Imagina una partida que comienza en el pasado, en la que un grupo de personajes se unen a un covenant, en pos de sus objetivos.

Después, con el paso de los siglos, algunos de ellos permanecen en el Covenant, inmortales, otros han desertado, pues consideran que el Singular ha cambiado y ha traicionado el destino inicial (o viceversa) y ahora es el sempiterno enemigo de los personajes.

Un jugador podría interpretar en el pasado un personaje, a sabiendas de que en el presente ese mismo personaje será el enemigo del grupo. Una disyuntiva deliciosa ¿verdad?

Si a esto le añadimos la complejidad de las partidas a lo largo del tiempo, lo que llamamos sincronías, o metaaventuras temporales, comprenderás como master la complejidad de dirigir una campaña en Covenant.

Nosotros trataremos de desarrollar las herramientas que necesites para adaptar cualquier sistema a las características especiales de Covenant, pero en última instancia serás tú quien deba hacer las modificaciones necesarias para hacer de las partidas algo épico.

Más adelante os hablaré de nuevos conceptos narrativos especiales para Covenant, como las sincronías, las partidas épicas y elementos del juego como las Fusiones entre Singulars, que te permitirán combinar todo lo anterior con un cambio de filosofía de las partidas mediante la integración de dos o más Singulars con Destinos similares.

El cómo afectará esto a las partidas y a la narración requerirá un capítulo completo dedicado a ello.

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