A veces me siento un bicho raro rolero.

No es que no me gusten las reglas ahora que casi no tengo tiempo.

Es que nunca me han gustado.

Cuando mi primer club, ( de allá por el 90-91, Los Hechiceros de la Luna Negra) se dividió en tres grupos y yo veía a los otros dos leerse los manuales de reglas al detalle flipaba.

Toda adición nueva al mundo del rol, incluso los reglamentos, nos enriquece. Pero lo que define el rol para mí es la aventura. Y eso no se limita a las reglas, al contrario.

Para mí cuantas menos reglas mejor.

Siempre me ha gustado el minimalismo, aunque no lo practico, y creo que sería bueno tener un reglamento estilo Apple.

Que coja toda la complejidad de las reglas y la simplifique para hacerlas tan sencillas que cualquiera que las coja por primera vez pueda usarlas.

Eso, para mí, es infinitamente más complicado que hacer reglamentos super extensos y detallados.

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