Escenario

22 de diciembre de 1941: Toma de Manila por parte del ejército Japonés

A finales de 1941, el General Mac Arthur da por perdida la ciudad de Manila y las Filipinas, ante el avance de 43.000 japoneses pertenecientes al XIV Ejército. Sus quince mil hombres, los quince mil soldados filipinos y los cien mil voluntarios nativos no pudieron contener la marea del Sol Naciente.

Mac Arthur se retira a la fortaleza de El Corregidor.

Ideas de aventura:

Mac Arthur necesita lanchas y medios de transporte marítimos y terrestres para trasladar a las tropas.

Para ello encarga varias misiones a los jugadores:

El 10 de diciembre, las fueras norteamericanas envían un comando para pactar con las bandas de piratas filipinos, e intentar comprar la ayuda de sus flotillas para establecer un puente marítimo, hasta la isla del Corregidor. Los personajes serán lso encargados de llevar a cabo las negociaciones.

El 23 de diciembre le encomienda infiltrarse en las afueras de Manila, ya casi tomadas por lo japoneses, para rescatar una veintena de viejos autobuses que reforzará el puente terrestre hacia el puerto.

Con ellos unidos a los pocos camiones militares esperaba poder evacuar a sus soldados rápidamente hacia los transportes marítimos.

El 24 de Diciembre el mando norteamericano envía comandos para prender fuego a lso almacenes de combustible de la ciudad. Las fuerzas enviadas son las últimas en replegarse, y la posibilidad de encontrar exploradores y avanzadillas japonesas son muy altas.

El 3 de Enero de 1942 comienza la batalla de Bataan y Corregidor.

Mac Arthur necesita alimentar y conseguir medicamentos para sus tropas, muy castigadas por las enfermedades, el hambre, y las deserciones de los voluntarios filipinos. El general envía a soldados de confianza, los personajes, a pactar de nuevo la ayuda de los mismos para poder conseguir mantener un flujo de contrabando de medicamentos y alimentos que le permita mantener la línea y retrasar el avance de los japoneses.

El diez de marzo, los personajes supervivientes son requeridos de nuevo por el general. Ha recibido órdenes del Alto Mando y debe abandonar Filipinas junto con su estado mayor y sus familias, y regresar a Australia para planear el contraataque.

Pero no tiene los medios para ello, y no planea irse solo con su familia. Una cosa es abandonar un par de decenas de miles de soldados, y otra a las familias de sus amigos.

Ordena a los personajes cruzar la bahía y recuperar cuatro lanchas torpederas con las que cumplir las últimas órdenes. Si lo logran, abandonarán Filipinas junto a él.

Aunque, independiente de lo que hagan, Bataan caerá en Abril y Corregidor en Mayo tras una desesperada defensa.

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