En mis fresquitos paseos matutinos hasta el metro, se me ocurren ideas locas.

Una de ellas es pensar qué ocurriría si el rol tuviese el presupuesto equivalente a los billones invertidos a nivel mundial en defensa, o las inversiones de los equipos de fútbol.

¿Os lo imagináis?

Miles de millones dedicados a producir juegos, torneos mundiales retransmitidos, películas, master estrella fichados por las ligas roleras de cada país…

Dispondríamos de decenas de miles de figuras de personajes, criaturas y escenografías.

Habría diarios exclusivamente dedicados al rol, y se harían multitud de comics, películas y series ambientadas en los juegos.

Anuncios de juegos en la calle y la televisión, webs especializadas en rumores roleros seguidas por decenas de miles de personas, y ser jugador o master de élite te abriría las puertas de la fortuna, la fama, mujeres (u hombres) y los inversores.

Es un bonito futuro, que quizás nunca lograremos alcanzar.

Pero en las frías mañanas de invierno, esta clase de pensamientos ayuda a calentar mis paseos.

Anuncios