Me apasiona el choque de culturas como motor de juego.

Si leeis este blog sabréis que es una de las cosas que caracterizan mi forma de escribir juegos.

Creo situaciones complejas, en la que personajes muy diferentes pueden encontrarse, de tal forma que confronten sus habilidades o se complementen.

Lo hice a gran escala con la trilogía de los Dioses Muertos para D&D, y lo hago a menor escala en Black Hammer mezclando personajes de unas ciudades con otros.

Me encanta imaginar el choque cultural que supone para un Mago Arbóreo de Seesa encontrarse con un Explorador del Ecto o un Forjado de Piedra Ilium de Constructia.

Para Infinity Dungeon, sin embargo, no lo tengo tan claro. Al ser un mundo de dungeoneo, el mundo de dungeoneo por antonomasia, diría, no sé si tiene sentido explotar las posibilidades de traer viajeros planares a él.

¿Tiene sentido, por ejemplo, meter un lender, un semigigante, o un túnica negra en este entorno? ¿Aporta algo? ¿Crea algún conflicto en el juego, o una trama interesante? ¿Permite algo que no se pueda hacer en sus respectivos mundos?

Tengo mis dudas. ¿Qué pensáis vosotros?

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