Así promociona, en su tienda de Seesa, Otak el Gordo, estas fabulosas lámparas de manufactura élfica, traídas para él por los dragómadas desde la ciudad elfa de La Cascada de Lluvia de Estrellas.

Por supuesto el nombre es completamente inventado, una referencia a un viejo dios que Otak encontró mencionado en un viejo cuento de una vieja tablilla de arcilla.

Pero a Otak siempre se le dio bien el marketing, y las delicadas lámparas élficas de aceite son adquiridas en buenas cantidades por los nobles de las Cuatro Casas.

Cada una de ellas es una pieza única de artesanía, con formas tan variadas como la vida. Algunas con forma de arbusto, otras de ave o flor. Una de ella fue reconocida por un viajero de Orcasis, la ciudad sobre los mares, como una medusa.

Quizás la más famosa entre ellas sea la que se encuentra situada en la entrada de uno de los magister de la Casa Ishir, grande como un árbol y con forma de…bueno, de árbol.

A la labrada estructura de madera tallada, en maderas que sólo los Magos Arbóreos y los maestros de los invernaderos pueden identificar, se une una miríada de globos de luz de cristal élfico, delicados y hermosos, que arrojan luz de cambiantes tonalidades cuando la lámpara es prendida.

Por supuesto, Las Campánulas son un objeto muy codiciado entre los mercaderes y la nobleza de Seesa, y sus propietarios son admirados y envidiados en fiestas y en encuentros privados.

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