Podría ser una posada normal, como las miles que hay en los miles de mundos, pero no lo es. Y no lo es no porque tenga las mejores patatas especiadas, ni las camareras más picantes, ni porque su propietario cuelgue una legendaria arma sobre la barra, ni porque en su chimenea se caliente el mago más famoso del mundo.

La Posada de las Almas Redundantes es única por su servicio. Camareras, cocineros, mozos de cuadra y demás no son un servicio normal, sino un conjunto apagado y traslúcido de ánimas en pena.

Sí, la única alma vida que atiende la Posada es Gotric, el propietario de la misma, quien dice haber atado en su vida de aventurero las almas de sus sirvientes a su voluntad, y están obligados a servirle mientas él lo desee.

Es todo un espectáculo ver pasear a sus camareras entre los clientes vivos, con sus traslúcidas formas ondulando y rihelando con las corrientes de aire, llevando y trayendo bandejas de bebidas, abundantes fuentes de comida, hogazas de pan o lo que sea que los clientes deseen de la posada de Gotric.

Tampoco es algo despreciable el susto de algunos pernoctantes al levantarse al baño a altas horas de la madrugada, y ver una comitiva de fantasmas recorriendo silenciosos los pasillos, de forma sepulcral.

Por supuesto, el servicio incansable y totalmente servil, e infinitamente barato hacen que Gotric pueda ofrecer precios insuperables, buena calidad en la comida y la bebida y jergones sin pulgas ni chinches. Eso compensa, de sobra, las incomodidades de convivir con espectros.

La posada se compone de tres plantas y un sótano.

El sótano sirve de almacén, mientras que en la planta baja se encuentra la taberna con las cocinas y las habitaciones de los sirvientes, obviamente vacías. En la primera planta encontramos las habitaciones de los clientes, mientras que la buhardilla son las habitaciones privadas de Gotric.

Pero la posada guarda un secreto más. Un subsótano secreto, oculto bajo unos pesados toneles que sólo una decena de hombres podrían mover. En esa habitación secreta que nadie, ni siquiera Gotric, abre, se encuentra la Piedra de Almas.

La Piedra es un poderoso artefacto que Gotric compró a un viejo aventurero necesitado de dinero (él nunca ha sido realmente un aventurero, sólo trata de aparentarlo, pues su fama y la presencia de sus fantasmas le ofrecen una protección ante ladrones y bandidos). Atados a ella hay una miríada de espíritus que al parecer deben obedecer al propietario del artefacto. Y son usados por el propietario de la taberna a su antojo.

Secretos

Lo que nadie, ni siquiera Gotric, sospecha, es que realmente la Piedra de Almas no es el verdadero nombre del artefacto. Su aunténtico apelativo es La Cautivadora de Sueños. Lo que realmente hace la piedra es responder a los deseos de su propietario y arrebatar las formas astrales de los durmientes de todas partes del mundo, de aquellos más afines al mundo onírico. con los sueño da forma a las figuras que atienden en la posada, de ahí que haya de todo tipo (elfos, enanos, humanos) y que muchas veces no sean los mismos.

Por supuesto, este poder podría ser utilizado de forma mucho más ambiciosa, pero por suerte, Gotric no lo ha descubierto, y al encerrar la Cautivadora ha logrado que las cosas que la buscan le pierdan la pista.

Por supuesto, Cautivadora de Sueños, como todo buen artefacto, posee su propia personalidad, y sus propios objetivos. Poco a poco, sueño tras sueño, va a cumulando poder, quien sabe si para algún objetivo oculto o para reclamar su libertad.

Tal vez las recientes olas de pesadillas, los extraños sueños y los laberintos oníricos cada vez más persistentes que sacuden a los huéspedes y a las villas cercanas sean parte de la respuesta.

 

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