Recuerdo los viejos tiempos del rol (sí, hablo sólo de hace unos años) en los que loa roleros dependíamos, sí o sí, de las editoriales asentadas (La Factoría y Zinco, básicamente, o alguna otra después) para disfrutar de nuevos juegos de rol.

Había webs roleras, sí. Estaban Fiade y TFT, por ejemplo. Luego llegamos los blogueros roleros (molones donde vayamos).

Pues bien, hace no muchos años, quizás no más de tres o cuatro, los crowdfuding no existían. Y un poco antes, la autoedición se limitaba a algunos fanzines y juegos amateurs, sin la calidad actual, ni de lejos.

Por aquel entonces algunos decíamos que estas herramientas, el mecenazgo y la autoedición iban a provocar una explosión rolera, y alentábamos a tomar ese camino con audacia.

Pues bien, hoy en día, con docenas de juegos autopublicados y por publicar, con editoriales que ni existían por aquel entonces y con una explosión de contenidos en internet (redes sociales, foros y blogs…¡ay, mis queridas listas de correo!) que si se juntase daría para un par de libros al mes…bueno, me alegra que ese futuro tan deseado se haya hecho realidad.

A disfrutarlo, y a hacerlo crecer.

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