Para potenciales editores interesados en saber los gustos de sus futuros clientes, voy a dar una guía de las cosas que me gustan, por si creen que existe alguien como yo y pueden tener ahí un nicho de mercado que sepan explotar.

Me gustan las cosas nuevas e interesantes.

Punto.

No ha sido difícil, ¿verdad?

No me gusta la moda del old school, puedo entender que a alguien sí, pero a mí me gustan las cosas nuevas. Un nuevo juego con unas reglas viejas pero modernas, (a las que no voy a hacer ni caso porque ya conozco los dos o tres sistemas que voy a usar…SIEMPRE), eso no mola.

A mí me gustan las ideas nuevas, que desafíen mi imaginación, cosa que no es sencilla, que me inviten a explorar nuevas ideas que nunca hayan sido desarrolladas por la mente humana. Criaturas extrañas y únicas. Dioses perdidos que no sean los de siempre (si vuelvo a ver un dios de la magia encarnado juro que escribo un artículo sobre una criatura que viaja por el multiverso comiéndose los putos avatares de los dioses que son tan imprudentes como para encarnarse).

Yo quiero que mi mente y mis personajes vaguen por ciudades repletas de maravillas a la vuelta de la esquina, estatuas cantoras que hipnotizan a todos los no nativos de la ciudad para que arrojen su dinero en sus aguas, calles con nombres cambiantes en función del estado de ánimo de sus habitantes, adoquines tallados con los huesos de dragones del cementerio de dragones cercano que una vez cada siglo atraen la furia de un dragón sobre la ciudad, ese tipo de cosas, cosas que no haya visto nunca.

Yo quiero que me alucinéis, que me sorprendáis con monstruos nuevos, localizaciones alucinantes, y tramas complejas, no aplicando dados de 13 caras a categorías psicosomáticas que me aportarán un punto de éxito heisenberguiano al modificador de la habilidad.

Eso me lleva al siguiente punto. Las reglas no molan. Y si te molan eres un hipster del rol. Están tan de vuelta como las barbas. Haz una puñetera ambientación buena, y si logras hacer un juego con menos de cinco páginas de reglas ya me tienes ganado. Cuando me compro un juego y es en su 90% reglas me siento engañado. Lo mismo cuando ese misterioso super nuevo sistema de juego es lo mismo de siempre con cambios menores. Al menos hazlo original, si no, es más de lo mismo y me sentiré engañado también. No me gusta sentirme engañado, así que últimamente espero a que salga el juego para hacerme una opinión y comprarlo.

Sí, respeto que a ti te gusten las reglas, pero respeta que a mí no, y si quieres venderme algo tenlo en cuenta.

Respecto al aspecto gráfico, depende. si es un producto de una editorial asentada voy a exigir un buen aspecto gráfico. Si es algo que saca un grupo de amigos me conformo con que se pueda leer. Todo ello mientras sea original, claro.

No os lo he puesto muy difícil, ¿eh? algo sencillo, menos reglas, y más ambientación. Menos vender lo de siempre, y más cosas nuevas que no se hayan hecho nunca.

Despertad en mi el sentido de la maravilla, ofrecedme mundos que explorar y monstruos nunca visto que subyugar.

Eso es lo que quiero. ¿Puedes dármelo?

d0addca0c5f302ervybh57867b46b65734f88a5ab0ddeb_original.jpg

Nota: últimamente se ha criticado mucho a Monte Cook Games por su último juego, y debo decir algo. Otra cosa no, pero al menos la editorial tiene la habilidad de crear y sorprender, de hacer cosas nuevas y arriesgarse. En más de lo que hacen la mayoría de los editores, y es por eso que elegido esta imagen para acompañar el artículo.

 

 

Anuncios