Artículo originalmente publicado en Trasgotauro:

Nos decía Cable el otro día que Ichar estaba bastante olvidado, y cuando alguien tiene razón hay que dársela.

Ichar es un proyecto personal, y debo admitir que tengo una mala costumbre, que es abandonar los proyectos una vez lanzados. Imagino que será, por lo menos en mi caso, porque durante el proceso de creación un escritor pone tanto de si en sus obras que cuando las termina y las presenta en sociedad necesita pasar a otra idea, otro proyecto distinto.

Con el tiempo, las ganas de volver a él retornan, y es entonces cuando se empieza a crear material para el juego, relatos, aventuras, etc.

En el caso de Ichar contacté con un buen amigo, Jose Luis Riera, quien se ofreción a crear el disco de ambientación para las partidas, y creó la que es, hasta ahora la mejor aportación al juego.

Pero mientras Jose Luis se devanaba los sesos componiendo todo un repertorio de piezas para cada posible escena del juego, otra idea surgió en mí.

Ichar había nacido como un breve relato para mi primer juego, Guerras Eternas, pero en cuanto describí el mundo comprendí que aquello debía ser algo mucho más grande, y me enfrasqué en escribir la que fue mi primera novela.

Las Crónicas Ichar fueron publicadas por Proyectos Editoriales Crom, allá por el 2002-2003, los más veteranos recordarán cómo acabó aquello, y que el juego de rol nunca pudo ser publicado.

No fueron malos tiempos, pese a todo. Y aunque la desaparición de Crom fue un tanto inusual siempre me quedará la sensación de saber lo que siente uno cuando recibe un paquete de libros escritos por él. Esos libros y esa satisfacción es todo lo que obtuve de esa aventura.

El caso es que Ichar quedó incompleto, la novela no quedó como esperaba, el juego quedó sin publicar, y el juego de batallas tácticas ni comenzó, a pesar de que estuve hablando con alguna empresa para hacerlo.

Cuando nació Trasgotauro y hablamos de la posibilidad de lanzar el juego para que no se perdiese en el olvido pude sacarme una de esas tres espinitas.

Decía que mientras Jose Luis componía le disco, y Trasgotauro publicaba el juego, se me ocurrió relanzar la novela, pero no quería hacer una simple reimpresión, así que le consulté a mi hermano y todavía me estoy arrepintiendo, pues ha reescrito totalmente el mito de Ichar de una forma que yo no podría ni soñar.

Para quienes no conozcan su trabajo, Carlos es coautor de Black Hammer, y ha colaborado conmigo en algunos libros. Ni que decir tiene que es mucho mejor escritor que yo.

Así que mientras yo contactaba con A.J. Manzanedo para que ilustrase la portada del libro, con el estupendo resultado que podéis ver (y deberíais ver los otros vocetos que preparó y las diferentes versiones del ichar), Carlos se enfrascaba en escribir de nuevo el libro.

Y para mi alegría, la semana pasada terminó. Ahora está en fase de re lectura y corrección, por lo que ya se puede anunciar que pronto Ichar contará con una nueva adición al universo que creé hace ya 10 años.

Esta edición 10º Aniversario os sorprenderá, pues si conozco bien a Carlos, habrá creado una obra magna mucho más centrada en los personajes, en la trama humana, en los sentimientos de terror, sorpresa y miedo de los hombres frente a los Ichar, allí donde yo incidía sobre los elementos fantásticos de esta raza y el poder de nuestros verdugos.

Sí, habéis entendido bien, no he querido leer la novela, no lo haré hasta que no esté corregida, lista y preparada, y no tocaré de ella ni una coma, porque así debe ser.

Así que sí, como decía Cable, debemos retomar el proyecto, hacerlo crecer de nuevo, ahora ya tiene diez añitos, y entra en la madurez con nuevos bríos y nuevos proyectos.

Nota: rebuscando por ahí he encontrado este artículo. Más allá de recuperarlo para que no se pierda, quiero comentar que escribí este artículo porque desde Frikis y Mazmorras nos decían que teníamos Ichar abandonado. Curiosamente, años después este blog sigue vivo, pero el artículo de Frikis Y Marmorras no.

Nota 2: también desgraciadamente al final el proyecto de reeditar la novela se truncó por razones legales, no tenía os claro si los derechos habían vuelto a nosotros por la desaparición de la editorial Crom o no. 

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