El Metro de la ciudad es quizás uno de los lugares más mágicos que existen en Madrid.

La mayoría de la gente conoce la Estación Fantasma, ahora convertida en un museo de época, pero pocos son los que se adentran más allá de lo que se puede ver, y contemplan el Metro en toda su grandiosa, y a veces horripilante, naturaleza.

Famosos entre Los Que Saben son los trenes de espíritus, el Cazador De Canciones, la Novia Extraviada…pero hoy quería hablaros de los Pozos de Almas.

Para quien no los conozca, no se me ocurre mejor forma de describirlos que como gigantescas vesículas parasitarias, rojizas y pulsantes, adheridas a los túneles en espera de viajeros a los que extraer la energía vital.

Estas vejigas multidimensionales de origen desconodido (se dice que podrían ser desde artefactos o seres vivos alienígenas has entes de otra dimensión, pasando por creaciones de Bilderberg o cualquier grupo ocultista) extraen con propósitos desconocidos parte de la vitalidad de los viajeros que pasan cerca de ellas.

Por supuesto, las Autoridades, los verdaderos regentes milenarios de Madrid, de los que hablaré otro día, conocen de su existencia, y mantienen equipos de limpieza que evitan que sigan expandiéndose, aunque nunca han podido erradicarlas en su totalidad. Parecería como si alguien desease mantener un número mínimo de 14 Pozos activos siempre.

Las curiosidades alrededor de los pozos son muchas, más allá incluso de su naturaleza, propósito y origen.

Existe, por ejemplo, un mapa mágico del metro que sitúa en tiempo real la localización de los Pozos de Almas.

Otra cosa curiosa es que sólo existen en Madrid. No hay ninguna otra ciudad donde se haya encontrado el más mínimo rastro de su existencia pasada o presente.

También son llamativos los amuletos que todos los trabajadores de la red de Metro llevan permanentemente para evitar los efectos marchitantes de una exposición prolongada a Los Pozos.

Numerosos son los misterios de Madrid, Los Pozos de Almas son sólo uno de ellos y, con suerte, podremos seguir descubriéndolos para vosotros.

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