Sobre las nubes, tan arriba que apenas puede verse, se encuentra el Cementerio del Cielo. Con suerte, en un día claro y sin nubes, al atardecer, podrás observar si sabes dónde mirar una mota en el cielo, como una estrella oscura sobre un firmamento azul.

Quizás la mayoría hayan olvidado su presencia, incapaces como hemos sido, generación tras generación, de alcanzarlo, pero yo no. Su existencia se me hace tan presente como el sol o la luna, o las estrellas. Porque yo sí he estado allí arriba, he contemplado sus maravillosos mausoleos, y paseado entre las reliquias y las tumbas mientras intentas recuperarte de la falta de aliento por la altura y la impresión.

Dediqué los años de mi juventud a buscar información sobre ese mágico lugar de sepultura y recogimiento, construido por una civilización ya desaparecida, según dicen, y el tamaño del lugar y de las tumbas de quienes moran en sus sepulturas dan desde luego esa impresión . Al fin, tras años de investigación, aventura y exploración, logré los medios para ascender allí con mi grupo de habituales.

Las maravillas que contemplamos allí, la magia solemne que aquel lugar transmite, las cinceladas esculturas que parecen seguirte con la mirada, y cuyos rostros parecen expresar el dolor por la pérdida, o por la invasión de sus silenciosos dominios.

Vimos panteones que sólo podían pertenecer a reyes o dioses, y seguramente en su interior se guardaban los tesoros de reinos legendarios, más ni nuestra magia ni nuestra habilidad pudieron abrirlos. Tampoco tuvimos demasiado tiempo, pues las cosas que habitan allí arriba, ya fuesen guardianes de las tumbas o parásitos que han encontrado un lugar donde morar, no tardaron en expulsarnos. Perdí a tres de mis cinco compañeros…”sus almas quedaron allí arriba”, – dijo el sanador que intentó devolverles la vida…- “y allí morarán por toda la eternidad como silenciosos guardianes de los secretos del Cementerio del Cielo”.

Desde entonces, he buscado infructuosamente la forma de volver. El Cementerio me llama. Mis dos compañeros supervivientes, uno de ellos preso de la locura, me confirmaron que a ellos también les desvela los sueños, y les susurra palabras extrañas y terribles.

De momento, sólo puedo mirar al horizonte y esperar poder volver allí algún día a desentrañar el terrible secreto que guarda, o rezar por volverme loco como Aflira, y abandonar el mundo de los cuerdos.

Thoren Admad-son

El Cementerio del Cielo

El Cementerio del cielo es una localización fantástica para mundos de fantasía, pero también se puede adaptar a entornos futuristas o ciberpunks, aunque la facilidad de llegar hasta él en estos escenarios obliga a ponerlo aún más lejos de los personajes.

El Cementerio, como nos referiremos a él por acortar, es un lugar antiguo, silencioso y terrible, compuesto por varias islas flotantes a gran altura y que fue construido por alguna raza o civilización extraña. De todas las razas y reinos del mundo que conocen su existencia ninguno reclama la responsabilidad de su creación, y aunque lo hiciesen, nadie les creería, pues el poder y la magia necesarios para edificar y elevar tal lugar están muy fuera del alcance de las potencias actuales.

Quizás en su corazón guarde un artefacto poderoso que mantiene la pequeña cordillera flotando lejos de la vista, o una increíble biblioteca mística que emana una poderosa magia, o un mineral especial capaz de flotar por el que los reyes y magos pagarían fortunas. Todo ello, por supuesto, aderezado con mausoleos repletos, según se dice, de los tesoros de una raza que algunos dicen que fue la primera especie en gobernar el mundo, otros una raza de exiliados de los Planos y otros los propios ángeles de los dioses que edificaron su lugar de reposo, el único lugar donde podrían descansar en el olvido de sus eternas responsabilidades.

Tumbas, mausoleos, túneles excavados en la roca flotante, monstruos que quizás nunca se hayan visto en el mundo desde hace milenios, y el siempre presente peligro de despertar algo terrible o maravilloso (o ambas cosas a la vez) que se cierna sobre un mundo desprevenido.

Éste es, amigos míos, el Cementerio del Cielo.

 

Ideas de aventura:

  • La caza del cazador:

Un terrible adversario recurrente de los de los personajes o un enemigo igual de temible  ha conseguido los medios para subir al Cementerio del Cielo. Varios reinos y gremios han juntado los recursos para enviar a los PJ´s tras él, pues su objetivo parece ser apoderarse del artefacto que mora en el corazón del Cementerio, lo que sin duda haría precipitarse esa montaña de rocas contra el mundo devastando reinos y sumiéndolos en la oscuridad.

  • Guerra en los cielos

Un reino enemigo ha lanzado una expedición para despertar el poder del Cementerio. Planea desenterrar los oscuros s secretos del mismo y arrojar lo que allí more sobre el reino que los PJs están protegiendo.

Los personajes deberán subir al Cementerio, siguiendo los pasos de la expedición rival, y enfrentar los peligros que aguardan allí arriba, sean de este mundo, o del otro.

  • Pira

Un rico comerciante contrata a los personajes para escoltarle junto con su séquito hasta el cementerio. Desea que su recientemente fallecida hija reciba sepultura en el Cementerio, y para ello ha adquirido tres navíos de los cielos que les llevarán allí arriba.

Los personajes son enviados como avanzada un par de días antes de que lleguen los otros dos barcos para asegurar la zona.

Para garantizar que efectivamente logran construir la sepultura y que el alma de la joven repose en paz, los PJs deberán enfrentarse a terribles criaturas que moran entre las tumbas y a los inquebrantables espíritus de la raza que creó el Mausoleo flotante.

La única forma de lograr que ellos acepten que la joven pueda reposar en este lugar de eterno retiro es o negociar con ellos entregándoles lo que deseen…bien un antiguo artefacto de su raza, bien un libro que recoge la maravilla de su civilización, o demostrar que la joven fue asesinada por los enemigos de esta raza, los elfos oscuros (o lo que haya en tu mundo, y llevar al Cementerio a los responsables de su muerte donde serán castigados.

Caso de fracasar, quizás los personajes puedan intentar convencer a los padres de la joven y a los espíritus del Mausoleo de que ella merece otro destino, y puedan darle sepultura de una forma igualmente digna y única, con una pira en los cielos en uno de los barcos voladores, mientras vivos y muertos rezan una oración por su alma.

  • Y por supuesto, la típica aventura dungeonera.

Venga, estamos hablando de un lugar maravilloso repleto de magia, tesoros, criaturas y tumbas, edificado sobre una pequeña montaña flotante con túneles y pasadizos que aguardan más maravillas todavía. Si los PJ´s logran la forma de subir ahí, soporta la falta de aire y sobrevivir, quizás vuelvan más ricos y poderosos de lo que nunca han soñado.

También podrían ser contratados para recuperar un tomo arcano por un archimago ambicioso, o para rescatar una planta que se dice que sólo crece allí y que devuelve el vigor y las fuerzas a los ancianos, o para instalar un poderoso artefacto que avisará a la Escuela d eMagia si alguien intenta apoderarse del Cementerio.

Pero ojo con estas aventuras, quizás no les guste para nada lo que descubran durante sus investigaciones.