No hay espacio ni dinero para acumular todos los libros, juegos, revistas y cómics que se publican a diario.

Hemos llegado a lanzar tal cantidad de producción editorial que cada mes se publican cientos de libros, de revistas, de cómics y de juegos de rol. E incluso siendo muy selectivos, son muchos los que se nos escapan por falta de dinero, espacio e incluso tiempo para adquirirlos.

Es cierto que las librerías digitales, han conseguido resolver parte del problema del espacio, pero la idea de adquirir libros, revistas o juegos de forma digital, y que algún día alguna empresa como Apple, Google o Amazon decida quitarte tus compras (a mí me ha pasado) es algo que muchos no estamos dispuestos a permitir en los productos que de verdad nos importan.

Podemos comprar cosas accesorias en digital, y si se pierden, no pasa nada, pero no los productos que nos encantan.

Los PDFs y epubs desagradables están un poco mejor, pero no son tan cómodos como una biblioteca en la nube, así que realmente tenemos que encontrar otra solución. Y ésta es el streaming (llamémoslo así) de libros y cómics.

Ya existen tarifas planas de cómics, pero suelen ser de una editorial nada más, Marvel por ejemplo, y eso limita mucho las posibilidades.

Es necesario que se cree una plataforma que agregue los derechos de numerosos grupos editoriales para que los aficionados podamos tener una oferta más amplia y accesible, sin tener que abonarnos a media docena de plataformas.

Al igual que va a pasar en el mundo del cine y la televisión, donde la creación de nuevas plataformas va a convertirse en un fracaso total, la existencia de muchas plataformas editoriales supondría el fracaso del negocio. La gente no va a estar dispuesta a pagar 10 euros por un Netflix, otros 10 por HBO, 7 por Disney, más el Amazon Prime, el Youtube o la plataforma de Apple.

Como he leído por ahí, volveremos al Torrent para aquello que no esté en mi plataforma. Lo mismo va a ocurrir con los cómics y los libros.

Serán un éxito cuando se consigan aunar algunos buenos catálogos.

Pensáis que es difícil. Lo es. Pero no es imposible. Mirad Spotify. Un mundo hipercompetitivo como el de la música y se ha creado una inmensa plataforma con millones de canciones, incluidas novedades. A ella le siguen otras, con una oferta similar, pero todas ellas con variedad de sellos, artistas y estilos. Si ha sido posible en un mundo con miles de sellos, productoras, artistas independientes, y en innumerables países a la vez, ampliando la oferta con canciones de artistas locales.

Y eso ha sido porque se ha convertido en la siguiente etapa de la evolución empresarial. En un eslabón imprescindible de la cadena de distribución. Lo mismo deberá pasar en la industria editorial.

Llegará el día en que se creará un grupo fuerte, una plataforma tecnológica que supere a las demás, y en las que la gente se apuntará para ofrecer sus libros bajo el sistema de streaming.

No creo que sea Amazon, si no lo ha conseguido ya es porque no le interesa, su modelo de venta de libros perdería demasiado dinero si se hiciese una verdadera competencia. Será alguien nuevo, que no tenga nada que perder. Alguien que logrará ofrecer beneficios suficientes a la industria editorial como para que les compense la pérdida de parte de su actual negocio, y montará una propuesta global y diversa. Y espero que pase pronto, por el bien de nuestros bolsillos.