El espectrógrafo arcoiris es un poderoso artefacto mágico (algunos dirían que tecnológico, pues está basado en las propiedades del eter).

Su principal poder es, iluminando una habitación, identificar la presencia de seres y criaturas de otra dimensión.

El espectrógrafo emite una luz invisible para el ojo humano, pero que irradia todo el espectro dimensional presente, reaccionando con el plasma y los residuos no corpóreos, iluminando cada uno de ellos con una tenue luz de diferente color, en función de la procedencia de la criatura.

A diferencia se lo que muchos podrían pensar, el espectrógrafo no es un simple detector de fantasmas y no muertos incorpóreos sino una forma de identificar la presencia de seres, objetos y estructuras de otros universos en el nuestro.

El espectrógrafo confirmaría la teoría de que nuestro universo es sólo uno de muchos, que comparten espacio común, pero que debido a sus diferentes longitudes de onda y dimensiones son indiferentes los unos a los otros.

Cuando una silueta se muestra en el espectrógrafo arcoiris podemos estar asistiendo a la presencia de un espectro, o echando un vistazo a otros mundos increíbles, aunque sea de forma vaga e indirecta.

El uso de este artefacto no garantiza que podamos tocar lo que observamos, pero al permitirnos verlo, nos facilita interactuar con otros mundos por otros medios.

Lo que interesa mucho a archimagos, coleccionistas y a cazadores de criaturas mágicas.