Escucha, reyecito. Tus joyas y tu oro, que obnubilan a los príncipes y súbditos de tu mundo, son como el barro para los pobladores de las estrellas.

Sé que te costará entenderlo, pues tu pueblo es nuevo entre los viajeros de las estrellas, pero confía en mi palabra. He visto asteroides de platino con los que se podrían comprar cien castillos como éste. Mis ojos han visto geisers en planetas gaseosos escupir diamantes al espacio en cantidad suficiente para enterrar vuestro reino. Y hablo literalmente de cubrir el reino con una capa de diamantes de varios metros de altura.

No, hay materias mucho más valiosas que los abundantes oro, plata y piedras preciosas. Generalmente suelen ser aquellos que proceden de seres vivos únicos de algún planeta perdido. Marfil candasiano, ambar de los predadores gigantes de los asteroides Kittir, perlas gigantes de Ermin…pero seguramente la más preciosa y valorada joya del universo es el Astronium.

Valiosa porque sólo existe en un mundo de todo el universo. Valiosa porque ya nunca se podrá producir más, la que queda es la que hay. Valiosa porque es una de las cosas más hermosas que han visto mis ojos. Y valiosa porque sus usos son infinitos.

Muchos venderían un reino pequeño por una moneda, y un mundo por uno de los legendarios lingotes cilíndricos. Imperios estelares hay sido arroyados por mercenarios pagados con el astronium extraído en un solo día.

Este metal cristalino alberga en su interior vetas oscuras multicolor, doradas, azules, verdosas…cada variedad posee propiedades únicas, y la mezcla de vetas de un color con otro dentro de la misma pieza crea combinaciones de efectos increíbles.

A mayor tamaño de la pieza mayor efecto. Vi una vez a un noble usar una escultura tallada en Astronium para sumir en sueños de increíble hermosura toda su ciudad, y se habla de pedazos que las naves usan para abrir portales en la materia oscura y acortar el tiempo de viaje de flotas invasoras.

El Astronium es originario del mundo helado de Khorios, donde habitó una especie de amebas sintientes que colonizaron el mundo convirtiendo la luz solar y minerales silicicos en una capa viviente que cubrió todo su mundo.

Imaginad un mundo gigante cubierto de mares verdosos y cielos de nubes eternas. Pero esas criaturas, a las que nadie les ha puesto nombre nunca que se sepa, fueron las causantes de su propia destrucción. Los procesos químicos que les daban vida cambiaron la dinámica atmosférica del mundo, enfriando las nubes y las corrientes de aire hasta el punto de congelar la superficie del mar viviente.

Las amebas muertas, liberaron más gases al disolverse, que ascendieron a la atmósfera convertidas en cristal de hielo. Los propios cuerpos de las amebas muertas dueron arrastrados por vientos huracanados y se mezclaron con el agua de las capas superiores. Este proceso duró milenios, con el clima hostil arrancando capa tras capa de vida de mar viviente, para luego ser lanzadas a la atmósfera mezcladas con el agua y los gases.

Con el paso de los milenios, el aire era tan frío y tan denso que comenzó a congelarse a decenas de kilómetros de altura, creando una colosal capa de hielo que parecía dlotar en el cielo.

Se desconoce si en la superficie del planeta sobrevive alguna colonia de los habitantes originales del mundo, pero tampoco importa. Los ojos de todos están dirigidos a la capa de hielo que cubre el planeta como una segunda piel, como una cáscara helada de gran tamaño.

La presión de la atmósfera helada era tan grande, imagina un mar de hielo de kilómetros de espesor sujeto a inmensas presiones durante, quizás mil millones de años. Los cuerpos de las amebas, arrastrados a la atmósfera y mezclados entre el hielo, y sometidos a esas presiones, se transformaron en un metal cristalino de base de sílice que, combinado con las estructuras minerales generadas en los procesos químicos de las amebas creó en Astronium.

Cómo fue eso posible es algo que nadie sabe, y que nadie ha podido reproducir aunque se ha intentado, pero sobre ese mundo perdido se ha organizado la mayor operación minera del universo…con enormes máquinas horadando el hielo a kilómetros de altura de la superficie del planeta.

La superficie se ha convertido en un pozo de desechos químicos y basura, y regularmente llueven enormes bloques de hielo que los merodeadores persiguen para rapiñar el astronium que queden entre los desperdicios.

Si los habitantes originales de este mundo volviesen, ahora que el sol vuelve a iluminar la superficie a través de los agujeros creados por los mineros, no se tomarían muy bien la destrucción de su mundo y que el que de facto es el mayor túmulo funerario de la galaxia haya sido despiezado y desperdigado por el cosmos.