El Mar tiene sus secretos. Si bien la Tierra guarda innumerables maravillas, en nada pueden compararse con la cantidad de misterios que guardan las olas. Tampoco tiene nada de extraños el que afirmemos que es el mar quien guarda en su seno los. Misterios más sorprendentes y extraños.

Uno de ellos es La Espiral del Mar.

Difícil de localizar incluso sabiendo dónde se encuentra, este edificio cuya mole se encuentra sumergida en una proporción de veinte a uno comparada con la parte superior que sobresale de la superficie, es una estructura de origen desconocido creada en roca cristalina, y prácticamente invisible bajo el agua.

La estructura y el color de la espira hacen que, con la escasa agua que penetra las oscuras aguas del océano, su estructura pase desapercibida en el agua hasta que están a unas pocas decenas de metros.
Es entonces cuando su inmensa mole se hace visible a los ojos de quien la contempla, como una forma viviente pulsante, repleta de extrañas e irreconocibles formas deambulantes en su interior.

De hecho, la mejor forma de encontrarlo es navegar hasta localizar una torre de unos cien metros de altura que titila casi invisible sobre las aguas, para, desde allí, descender a las profundidades.

Este peculiar Dungeon se encuentra habitado por numerosas criaturas marinas, sahuagin, tritones, aboleths, octopus, buenas del mate incluso tortugas dragón.
Numerosos tesoros aguardan en las profundidades a los aventureros lo suficientemente valientes y capaces como para explorar sus misterios.

El control de la espira no lo ha ostentado nadie desde hace un siglo, con numerosas facciones pugnando por aumentar el territorio que controlan, y contratando mercenarios para ejecutar sus planes cuando lo creen necesario.

Una de esas facciones es una variante de la raza de los desuellamentes adaptada desde tiempos ancestrales al medio submarino.